Carillas estéticas.

Si no estás a gusto con la forma de tus dientes, este tratamiento es perfecto para tu caso. Las carillas son una técnica de odontología mínimamente invasiva y se usan para corregir defectos de tamaño, forma, coloración, desgaste y deformación del esmalte.

Tras un detallado examen estético-facial y un diálogo para conocer las características y necesidades de tu caso, la Dra. Apolonia Riera te informará de si este tratamiento es el más adecuado para ti. También estudiará la mejor forma de llevarlo a cabo, intentando minimizar el tallado previo de los dientes.

Existen dos tipos de carillas: las de porcelana o cerámica y las de composite.

Las carillas de porcelana son finas láminas hechas a medida que se cementan en los dientes para darles el tamaño, la forma y el color deseados. Para su colocación, suele ser necesario un pequeño tallado del esmalte de entre 0,5 y 0,8 mm. Posteriormente se colocan unas carillas provisionales y en unas dos semanas se cementan las carillas definitivas. La gama de colores de este tipo de cerámica es muy amplia, lo que permite obtener sonrisas absolutamente naturales.

Las carillas de composite consisten en una pasta de resina compuesta (composite) que se adhiere directamente sobre el diente y se va modelando hasta conseguir la forma y el color deseados. El único inconveniente de esta clase de carillas es que los composites, con el tiempo, tienden a cambiar de color, lo que obliga a retocarlos periódicamente. No obstante, su buen aspecto dependerá de los hábitos y de las características de cada paciente. Por otra parte, son muchas las ventajas que presentan las carillas de composite:

– En muchos casos puede no ser necesario anestesiar.

Se pueden realizar sin tallar los dientes, por lo que no es agresivo para éstos.

– Se pueden corregir defectos o hacer modificaciones en cualquier momento, sin necesidad de repetir íntegramente el trabajo. Con algún retoque ocasional, pueden durar muchos años.

– Es un procedimiento reversible. Si no se tallaron los dientes se puede eliminar el material y volver a la situación previa al tratamiento.

– Son la mejor elección para la gente joven. Por su baja agresividad y alto grado de reversibilidad, conservan al máximo la estructura dentaria sana y dejan las puertas abiertas a cualquier alternativa futura.

– Se puede terminar el trabajo en una sola sesión.